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UNV News #96 December
2003
Resumen en español
Después de tres años en funcionamiento, el programa de voluntariado
en línea de Voluntarios de las Naciones Unidas (VNU) se enfrenta ahora
a nuevos retos. La Coordinadora Ejecutiva del Programa VNU, Sharon Capeling-Alakija,
y la especialista en voluntariado en línea Jayne Cravens, dieron cuenta
de los resultados de estos tres años de actividades y discutieron
sobre su futuro en una entrevista con Caroline Stiebler. “Aunque nada
podrá sustituir nunca al voluntariado sobre el terreno”, reconoce
Sharon Capeling-Alakija, el voluntariado a través de la red es un
modo de permitir que más gente se una a la acción voluntaria
y de que las organizaciones puedan movilizar a más personas para
colaborar en el desarrollo humano mundial.
Gracias a este servicio, personas de todo el mundo, con diferente preparación
y experiencia (y una conexión a internet, por supuesto), pueden participar. “Creo
que la gente está ansiosa por conectarse y sentir que tiene un impacto
positivo y real en el mundo”, argumenta la Coordinadora Ejecutiva.
Sin embargo, hay otro aspecto del voluntariado en línea que “apasiona” a
Sharon Capeling-Alakija, y es la idea de que gracias a él los voluntarios
que trabajan in situ pueden obtener más apoyo para desempeñar
sus tareas y, al mismo tiempo, una vez que finalice su trabajo, pueden seguir
siendo voluntarios a través del ciberespacio. De esta forma, explica,
este tipo de voluntariado “tiene un enorme potencial para implementar,
extender y maximizar la unión de los voluntarios sobre el terreno
y las ONG”.
A pesar del descenso en los últimos tiempos del interés por
la tecnología informática e internet por parte de los medios
de comunicacion y del público en general, la Coordinadora Ejecutiva
del programa VNU no considera que esto pueda afectar al voluntariado en línea
debido a que éste “no tiene tanto que ver con la tecnología
como con la gente. No se trata de conectar ordenadores sino de conectar personas
e ideas. Y crear esa clase de conexiones nunca deja de ser una prioridad
ni de ser apasionante. Por ejemplo, un grupo de voluntarios en línea
que trabaja investigando y creando material para que una organización
de Tanzania pueda hablar de manera más efectiva con los jóvenes
sobre el SIDA no tiene que ver con redes informáticas sino con el
consenso, el valor, la pasión, el voluntariado y la comunidad”.
Y es que el voluntariado en línea es un servicio especial. Jayne
Cravens hace hincapié en el feedback que se establece entre todos
los usuarios. “Cuando una organización tiene una pregunta, nos
manda un correo electrónico y le contestamos de forma rápida
y en términos los más claros posibles. El personal de VNU trata
de ayudar a las organizaciones por todos los medios, incluso a través
del teléfono, para que puedan utilizar el servicio y conectar cuanto
antes con los posibles voluntarios”, explica. Además de esto,
lo que hace único al servicio es, según Jayne Cravens, el ser
mucho más que una manera de poner en contacto a gente y ofrecer, a
diferencia de otras iniciativas, recursos para la coordinación del
voluntariado. “Se ha convertido en una plataforma que permite a las
organizaciones no sólo reclutar voluntarios en línea sino también
dirigirlos y coordinarlos”, asevera.
Este es en concreto uno de los grandes desafíos para conseguir una
expansión mayor del servicio. Según este especialista, los
principales obstáculos para lograrla tienen que ver precisamente con “la
falta de experiencia” a la hora de coordinar el voluntariado en línea
y con “la falta de tiempo”. Sin embargo, para cubrir estos huecos,
el personal de VNU dedica mucho tiempo a desarrollar recursos en el sitio
que ayuden a las organizaciones en estas tareas.
Los próximos pasos del servicio se basan en una idea común:
que otras organizaciones hablen del voluntariado en línea. “Queremos
tener más afiliados que usen el servicio, queremos que más
voluntarios en línea sirvan en este campo y que más VNU se
integren a este servicio cuando acaben sus trabajos”, dice Sharon Capeling-Alakija.
Pero sobre todo, añade, “me gustaría ver que haya más
implicación entre los voluntarios, que trabajen juntos y no aislados.
Sería genial, por ejemplo, que un grupo determinado de granjeras pudiesen
obtener toda la información y el conocimiento necesarios a través
de una misma línea en la que se conectaran granjeras de todos los
países”, afirma Jayne Cravens a modo de ejemplo.
Sin duda, lo más excitante del servicio son, como dice la Coordinadora
Ejecutiva, “los resultados reales”. El voluntariado en línea “abre
el VNU a la comunidad global de una manera nunca experimentada hasta ahora.
Tengo ideas sobre lo que ocurrirá, pero estoy segura de que muchos
otros fuera me van a sorprender con sus propias ideas”.
* Sharon Capeling-Alakija, Coordinadora Ejecutiva del Programa VNU, falleció pacíficamente
y rodeada de su familia y amigos más íntimos el día
4 de noviembre de 2003. La Sra. Capeling-Alakija fue una comprometida defensora
del voluntariado durante más de 30 años.
Antes de unirse al VNU en 1998, la Sra. Capeling-Alakija fue Directora de
la Oficina de Evaluación y Planificación Estratégica
(OESP) en la sede del PNUD en Nueva York. Previamente había sido directora
de UNIFEM, Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer. Antes
de entrar en las Naciones Unidas en 1989, ocupó varios altos cargos
en la organización canadiense CUSO, donde también inició su
carrera como voluntaria.
Su dedicación y determinación, así como su capacidad
de liderazgo y de visión seguirán guiándonos ahora y
en el futuro.
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